Domingo 3 de junio del 2007, Diario Clarin, sección deportiva.
Apasionados en
celeste y blanco
SUIZA
1 - ARGENTINA 1 : LOS ARGENTINOS RESIDENTES EN SUIZA Y EN PAISES LIMITROFES SE
HICIERON ESCUCHAR

| A la izquierda de la imagen vemos a nuestros socios
Antonio y Jenny, que junto a miles de argentino estuvieron alentando a
la selección Argentina. |
OID
MORTALES.
EL EQUIPO DE ALFIO BASILE TUVO MUCHO APOYO AYER EN EL AMISTOSO DISPUTADO EN
BASILEA.
Son
grandes, pero en el fondo parecen más chicos y entusiasmados que sus propios
hijos, de esos chicos que ellos mismos empujan con la camiseta argentina para
que cualquier jugador le estampe su firma. Le deje el recuerdo de que una vez
estuvieron aquí, muy cerca, y los pudieron fotografiar y verlos jugar, aunque
esto último no importe tanto. Porque, probablemente, el juego sea apenas una
excusa para ir a la cancha y prolongar las emociones.
Esos jugadores son símbolos, son el lazo que los une nuevamente a la patria
lejana, al celeste y blanco, al olor a asado, a los recuerdos del barrio, a
aquellos amigos de otras épocas, al club amado, a todos los ritos y
costumbres que no se olvidan jamás y que eternamente palpitarán dentro de
cada uno. Es un baño de identidad el que viven y disfrutan esos
argentinos que llegaron de la vecina Francia, de Alemania, de Italia o que
residen en cualquier ciudad de Suiza. Eso es lo que provoca la selección
argentina para toda esa gente que se pasea por el lobby del hotel ansiosa y
con los ojos brillosos esperando oír palabras en argentino. O que aguardan
bajo la lluvia durante los entrenamientos cada movimiento de esos jugadores-símbolo.
O que palpitan en la cancha al amparo de una bandera argentina que resume con
dos palabras todo su sentimiento. Alcanza con ver sobre el paño blanco
rodeado de celeste, te quiero, para saber dónde está la madre de
todas las emociones y el motor de todos los recuerdos.